
Es un procedimiento indicado cuando la enfermedad diverticular presenta episodios recurrentes o complicaciones. El objetivo es tratar el segmento afectado del colon y reducir eventos futuros.
Cuando la diverticulitis se repite o se complica, puede impactar de forma importante la salud y la vida diaria. La valoración especializada permite decidir el mejor momento para intervenir.
Se recomienda en casos de diverticulitis recurrente, abscesos, fístulas, estenosis o dolor persistente que afecta la calidad de vida, siempre tras una evaluación clínica integral.
Se realiza con técnica de mínima invasión, usando incisiones pequeñas y visión por cámara para resecar el área comprometida según cada caso. El plan quirúrgico se individualiza para mayor seguridad.
La laparoscopía puede ofrecer menor dolor, recuperación más cómoda y menor estancia hospitalaria en pacientes seleccionados, además de un mejor control de las complicaciones diverticulares.